Don Elpidio Carpio Mojica “Macorís” 6/360

Don Elpidio Carp_o  Macoris' (1)Uff, que puedo yo decir…desde que llegue a Bávaro hace casi 10 años he escuchado historias de una persona que le dicen “Macorís”. Don Frank Rainieri no deja de mencionarlo cada vez que lo escuchamos contando como llego a Punta Cana. Yo no podía esperar más…me traslade a Higuey donde vive actualmente y al fin pude conocer a… Elpidio Carpio  Mojica “Macorís”Llegue a una casa ubicada en el mismo corazón de Higuey. Allí cual familia amable y sencilla, me invitaron a pasar y justamente en un sillón negro, estaba sentado Don Elpidio. Levanto su cabeza y me miro…Yo estaba más que contento, pues esta serie de historias no hubiese sido la misma sin yo fotografiar a uno de los primeros pobladores que tuvo la zona turística.

El sobrenombre de “Macorís” cuenta un hermano suyo llamado Ariel Carpio  (RIP) que un día Don Elpidio salió a “Engancharse” en el ejército y no lo aceptaron, por lo que, cuando regreso, lo hizo con una chacabana Blanca y un sombrero y unos amigos de él le dijeron que parecía un “macorisano”.

Don Elpidio como está usted? Le pregunto…Muy bien, aquí vivito y coleando, jejejeje…me responde dejando escapar una sonrisa la cual ya era conocida por mí, pues soy amigo de sus hijos quienes tienen esa misma sonrisa .-Venga acá Don Elpidio y cuando usted llega a la zona turística?

Don Elpidio se arregla en su sillón, como queriéndome decir, prepárate para que escuches una gran historia…y la verdad, no me defraudo.

“Yo llegue aquí en los años 50’s oriundo del Bonao (Higuey). Llegue con mi esposa y dos de mis hijos, a los terrenos detrás del Hotel  Meliá que eran de Silvestre de La Rosa (RIP) y me dio unas tierras para hacer conucos, me gusto y me quede. Por ese entonces el único vehículo que pasaba era un camión que les llevaba agua a los guardias del faro de cabo engaño. Un día yo me subí en uno de esos camiones, para coger un “aventón” y por lo malo que eran los caminos en ese entonces, en un “brinco” de esos me cayó en un pie y me partió tres dedos. Yo me trasladaba en caballo por el Guirigui a la Ceiba y de allí a “Palo Amargo” que es un campito cerca de donde yo nací. A veces yo buscaba algunas cosas en el cortesito y los amigos me tenían adiestrado el caballo para que yo me quedara con ellos, me “emparejaban” el caballo y él sólito volvía a la casa, jejejeje. También tenía un colmado, donde ya en los 70’s todos pasaban por allí pues era la única vía para ir a Cabo Engaño.  Allí conocí a muchos viajantes entre ellos a Frank Rainieri, que venía siempre que pasaba. Una vez le dijo a mi esposa que era muy trabajadora y comerciante, que nos iba a traer una nevera de gas para que tuviéramos bebidas frías, nos la llevo y siempre le guardábamos refrescos fríos, era un gran hombre de movimiento. A Bávaro le decían “El Peñón” o “Los Ranchitos” porque todo eso era de piedra. Ya yo estaba aquí cuando llego “Olivon” y muchos de ellos a comprar esas tierras. También tenía una pescadería y transportaba cocos a Santo Domingo y los chóferes eran mis dos hijos  y recopilaban los cocos y los almacenábamos”

Salí de esa casa con imaginaciones de aquella época, me imaginaba la belleza del faro, la hermosura de los campos, los rostros de esperanzas y oportunidades de aquellos que viajaban en busca de nuevos horizontes y grandes visiones, Gracias “Macorís” por tanta historia, Gracias….

Fin…

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