Aseguran videojuego puede mejorar la calidad de vida de niños y jóvenes autistas

Un videojuego que premia a los jugadores por adoptar las posturas de un ninja podría ayudar a niños y jóvenes con trastorno del espectro autista (TEA) a mejorar su equilibrio, según un estudio reciente en el Journal of Autism and Developmental Disorders dirigido por investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison.

Las dificultades para mantener el equilibrio y postura son más comunes entre personas con TEA, dice la autora principal del estudio, Brittany Travers, y se agravan con el nivel de autismo que se tiene.

En este estudio piloto, el más grande en la historia que analizó los efectos del entrenamiento del balance en individuos con TEA, 29 participantes de entre 7 y 17 años con TEA completaron el programa en seis semanas, empleando un videojuego desarrollado especialmente para ello por los investigadores. Este juego replica los sistemas de consolas como la Xbox One, donde una cámara y una red de rayos infrarrojos registran el movimiento del jugador a fin de completar jugadas.

De hecho, el sistema de juego utiliza una cámara Microsoft Kinect y un Nintendo Wii conectadas a un software desarrollado en una plataforma Windows que utiliza Adobe Air.

“Los jugadores se ven a sí mismos en la pantalla haciendo posturas y posturas ‘ninjas’ diferentes, y son recompensados ​​por hacer esas posturas y posturas, así es como avanzan en el juego”, dice Travers.

Al final del programa, los participantes del estudio mostraron mejoras significativas no solo en sus posturas, sino también en su equilibrio fuera del entorno del juego.

Además, diez de los 11 participantes del estudio que completaron un cuestionario posterior al juego también dijeron que les gustaba jugar a los videojuegos. Ellos se ejercitaron de esta manera en sesiones cada una de 30 minutos en promedio.

El estudio también exploró las diferencias individuales que podrían predecir quién se beneficiaría más de este tipo de entrenamiento de equilibrio basado en videojuegos.

Por ejemplo, el estudio mostró que los participantes con algunas características, como los comportamientos ritualistas (como la necesidad de seguir una rutina establecida en torno a las comidas o la hora de acostarse) no se beneficiaron tanto del videojuego como aquellos sin estos comportamientos.

Los investigadores están trabajando para que el juego sea más accesible para diferentes personas dentro del espectro del autismo. “Ya tenemos algunas características que ayudan: el juego tiene muy poca instrucción verbal, lo que debería hacer que sea más accesible para las personas que son mínimamente verbales”, dice Travers.

Alrededor del 75% de las personas con TEA también tienen discapacidad intelectual, que se caracteriza por limitaciones significativas en las funciones cognitivas y las conductas adaptativas. Los científicos llevan años estudiando los factores genéticos y ambientales que pueden causar este desorden y por ello hemos preparado un artículo con los logros alcanzados hasta hoy en la lucha sobre esta condición.

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