La región Este se encuentra cada vez más afectada por el agua salobre

0
693

La explotación de pozos de forma inadecuada para extraer agua subterránea incide en el problema.

Locales / Bávaro Digital.

El aumento poblacional en la zona este del país y la alta demanda de agua por los complejos hoteleros han propiciado el incremento de la intrusión salina en las corrientes subterráneas de esa región, midiéndose en Bávaro la presencia de aguas salobres hasta 6.1 kilómetros de distancia de la línea de costa, significando un avance de 3 kilómetros si se compara con lo medido en 2002, de acuerdo a estudios.

La región este es de las menos dotadas en el país con cursos de agua superficiales, siendo los que tienen los mayores caudales los ríos Higuamo y Soco, debiendo explotarse la disponibilidad subterránea mediante pozos y, según explica el ingeniero hidráulico Rafael Damirón, muchos han sido construidos de forma inadecuada, muy profundos o con altos caudales de extracción.

A pesar de que Bávaro-Punta Cana comenzó su desarrollo como destino turístico en la década de 1970, y el Banco Central reporta que solo en 2018 por el aeropuerto de Punta Cana llegó el 69.3 % de los extranjeros que visitaron el país, el crecimiento de este polo turístico ha sido desorganizado.

Los gobiernos no han desarrollado un sistema de saneamiento sanitario y tampoco se ha ejecutado la anunciada conexión de la demarcación al acueducto de Higüey, que beneficiaría en general al distrito municipal Verón-Punta Cana, donde para el último censo de población de 2010 residían más de 54,000 personas, cifra que en la actualidad sería de 120,000, según cálculos de la autoridades locales.

Debido a la falta del servicio, el agua potable consumida en el territorio se extrae de campos de pozos y de sistemas privados que operan sin control ni supervisión de una entidad reguladora, y podrían generar una sobreexplotación de los acuíferos. La población también se abastece con camiones cisterna, que significan un gasto para las familias. A esto se suma la deficiencia en el tratamiento de las aguas residuales, que se mezclan en el subsuelo.

Solo en Bávaro-Punta Cana hay al menos 140 pozos operando, y fuera de los centros hoteleros, en la zona de Verón, entre pozos y filtrantes, hay más de 2,000, estima Damirón, quien es un experimentado hidrogeólogo que ha diseñado sistemas de pozos para complejos turísticos de la región este y para el sector público.

En Bávaro-Punta Cana hay más de 40,000 habitaciones hoteleras y la proyección oficial es que la demanda de agua para el turismo en la zona se incremente a futuro conforme se construyan más proyectos de alturas variables. Para 2015, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) la estimaba, para todo el sector en la región este, en 21.20 millones de metros cúbicos por año. La institución proyecta que en 2020 subiría a 31.80 millones de metros cúbicos por año y en 2025 a 55.65.

Mediante la resolución 6/2019, del 15 de mayo de 2019, el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillado (Inapa) declaró de interés público una iniciativa público-privada presentada por la sociedad comercial PCVC Acueductos & Alcantarillados, en la que participan cadenas hoteleras y el Grupo Punta Cana, para la construcción y operación de un proyecto de acueducto y alcantarillado en el polo turístico Punta Cana-Macao, bajo la modalidad de concesión. Este sistema se abastecería de agua subterránea y los hoteles se integrarían a su red.

La propuesta se encamina en un tiempo en que estudios han medido un incremento de la intrusión salina, que ocurre cuando el agua salada, que es más densa, se introduce desde el mar hacia los acuíferos costeros. Aunque es un proceso natural que pasa en las costas, la explotación inadecuada de las aguas subterráneas puede incrementar la intrusión y afectar la disponibilidad de agua dulce para consumo humano y riego agrícola.

Solo para nueve campos de golf de la zona este se demandan 2.3 millones de metros cúbicos de agua por año, calcula el Indrhi en su Plan Hidrológico Nacional. En la región hay al menos 15 campos, de acuerdo a lo que publica en su página web la Federación Dominicana de Golf.

De forma práctica, un usuario puede darse cuenta cuando el agua está salobre por el sentido del gusto. También si el jabón hace poca espuma o se deteriora constantemente la plomería. Esto último le pasó a Thara de la Rosa en la vivienda donde residió por tres años en Bávaro. La sal se acumulaba en las duchas y el tanque del inodoro, y tuvo que cambiarlos en tres ocasiones por la corrosión.

Los datos en Bávaro

Son escasos los estudios recientes sobre la intrusión salina. De los encontrados por Diario Libre, se destaca una investigación académica presentada en abril de 2018 por Maridelly Amparo Salcedo, de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). Esta identificó 112 pozos de extracción de agua subterránea en Bávaro, distribuidos en 22 campos de pozos construidos y administrados por 19 complejos hoteleros estudiados. Las cifras excluyen los pozos existentes en la red del Inapa y otros pozos privados.

En general, los pozos analizados suplen agua a 44 hoteles y 28,455 habitaciones, donde se estima un consumo de agua promedio de 2.40 metros cúbicos por habitación por día. Las profundidades del nivel de las aguas en los pozos oscilaban entre los 5 y 94 pies.

La investigación verificó que, de los 22 campos de pozos, 15 se encuentran salinizados. Se midió que 12 están en el rango de agua salobre oligohalina (salinidad entre 0.5 a 5.0 gramos por litro) y uno entra en el grupo de agua salobre mesohalina (salinidad entre 5 a 15 gramos por litro).

Fuente: Diario Libre.