“No compré Twitter porque fuera fácil. No lo hice para hacer más dinero. Lo hice para tratar de ayudar a la humanidad, a la que amo. Y lo hice con humildad”, afirmó en un comunicado que compartió en la red social.
Elon Musk dirigió su mensaje «a los anunciantes» de Twitter, y recalcó que la compra tiene que ver con lo importante que es «para el futuro de la civilización tener una plaza digital común donde pueda debatirse de manera sana un amplio espectro de creencias, sin recurrir a la violencia».
«Dicho esto, Twitter obviamente no puede ser un lugar infernal abierto a todos, donde pueda decirse todo sin consecuencias», añadió.
Elon Musk reconoció en su mensaje que las redes sociales corren el riesgo de aumentar la polarización de la opinión pública entre la extrema derecha y la extrema izquierda, algo en lo que también han caído los medios tradicionales, y él quiere contribuir a superar este riesgo.
El magnate dijo que Twitter «no puede convertirse en un infierno gratis para todos, donde puede decirse cualquier cosa sin consecuencias», sino que debe «respetar las leyes».
Fuente: Agencias