Hace 15 años falleció el «Rey del Pop». Aquel 25 de junio de 2009, el músico y bailarín Michael Jackson murió a los 50 años de edad, en una mansión alquilada de Los Ángeles, Estados Unidos. A pesar de tener una vida llena de misterios y controversias que aún son objeto de debate, resulta innegable su legado como uno de los mayores iconos culturales de todos los tiempos.
Ha sido considerado como “El mejor cantante masculino de la historia” por diferentes publicaciones como la revista británica NME en 2011, tras una encuesta en línea en la que recibió 10 millones de votos. Una opinión que ha sido compartida por diferentes artistas como The Weeknd, Beyoncé o Usher, quienes han reconocido la influencia que tuvo en sus propias carreras.
Más allá de lo cualitativo, Jackson acumuló en vida, y después de ella, muchos reconocimientos que lo certifican como el indiscutido Rey del Pop. Recibió 15 premios Grammy, 26 American Music Awards y 16 World Music Awards. También batió la insólita cifra de 36 récords Guinness, entre ellos un reconocimiento como “El artista más exitoso de todos los tiempos” al mantenerse por tres décadas consecutivas en los primeros lugares de las listas musicales.
Los cinco hermanos

Michael Jackson nació en la ciudad de Gary, Indiana, el 28 de agosto de 1958. Era el octavo de los 10 hijos de la familia Jackson, los cuales vivían humildemente en una casa de dos habitaciones. Sus padres, Joseph y Katherine, habían tenido aspiraciones en su juventud de ser músicos, y transmitieron esa afinidad a todos sus hijos. Así, desde temprana edad, Michael ya mostraba un enorme talento para cantar, bailar y tocar instrumentos.

A principios de los años sesenta, Joe creó la banda The Jacksons con sus hijos mayores, y a la que Michael se incorporó con apenas seis años de edad como miembro de apoyo. En 1965 comenzó a ganar relevancia en el grupo, junto a sus hermanos Jackie, Tito, Jermaine y Marlon, en clubes nocturnos y shows de talentos, hasta que en 1968 firmaron su primer gran contrato discográfico con el sello Motown. Para entonces, revistas como Rolling Stone ya se habían fijado en Michael, a quien consideraban como un “prodigio con abrumadores dones musicales”.

Sus primeros sencillos, “I Want You Back” (1969), “ABC” (1970), “The Love You Save” (1970) y “I’ll Be There” (1970), se convirtieron en éxitos rotundos, liderando las listas de Billboard. La agrupación alcanzó la fama internacional, con giras por diferentes países como Reino Unido, Australia, e incluso Venezuela. Ahora un Michael adolescente era la voz principal, a la vez que despegaba con sus primeros discos en solitario.
La popularidad del grupo comenzó a decrecer a finales de la década, por lo que decidieron cambiar de disquera, volviendo a su nombre original. Esta reinvención sirvió para darles un segundo aire, aunque Michael finalmente abandonó el grupo en 1984 para dedicarse a sus propios proyectos. Ya sin el mismo éxito, The Jacksons se disolvió formalmente en 1990.
El éxito desde temprana edad fue tanto una bendición como una maldición para Michael, quien nunca pudo disfrutar de una infancia normal. A pesar de ser el más popular entre las chicas, tras bastidores era sumamente tímido y siendo menor de edad fue expuesto a los excesos que su padre y hermanos mayores cometían delante de él. Años después, el propio Michael hablaría también sobre la brutalidad de Joseph Jackson, quien con frecuencia los golpeaba y maltrataba psicológicamente, sobre todo durante los ensayos.
Número 1

Aunque ya había sacado varios discos en solitario, el primer gran éxito de Michael Jackson sin sus hermanos vino en 1979 con su quinto álbum Off the Wall. Vendió más de 20 millones de copias en todo el mundo y lo consagró como el primer artista solitario masculino en tener cuatro temas de un mismo disco en los top 10 de Estados Unidos y Reino Unido. También le valió tres premios American Music y su primer Grammy.
Pero su consolidación como estrella del pop llegaría en 1982 con su sexto álbum, Thriller. Más allá de lo que se puede decir como fenómeno cultural y la revolución que marcó en la industria de los videos musicales con su sencillo homónimo, está catalogado aun en la actualidad como el disco más vendido de la historia con más de 105 millones de copias. También le valió ocho premios Grammy.
En 1985 compuso junto a Lionel Riche la canción “We are the World”, que luego grabó con el supergrupo USA to Africa, conformado por las mayores estrellas de la época como Stevie Wonder, Billy Joel, Tina Turner, Bob Dylan, Cyndi Lauper o Bruce Springsteen, entre otros. Fue uno de los sencillos más vendidos de todos los tiempos, con ganancias de $63 millones que se destinaron a combatir el hambre en Etiopía y Somalia, además de ser el himno que impulsó el legendario concierto humanitario Live Aid.

El siguiente disco de Jackson, Bad (1987), también fue un éxito. Cinco de sus temas alcanzaron el primer lugar del Billboard Hot 100, una marca que sigue imbatible en la actualidad. Su gira Bad World Tour también rompió un récord Guiness al llenar siete veces el estadio Wembley de Londres (Inglaterra).
Desde su inicio en 1987 en Japón, hasta su cierre en 1989 en Los Ángeles (EE UU), el tour vendió más de 4,4 millones de entradas, con ganancias de $125 millones, los cuales en su mayoría se destinaron a hospitales y orfanatos. El artista batió su propio récord entre 1995 y 1997 con su HIStory Tour, que vendió 4,5 millones de entradas.
Millonario

Para finales de los años ochenta, Michael Jackson era el artista mejor pagado del mundo. En 1984 firmó un contrato con Pepsi por $5 millones, el más costoso hasta entonces hecho con una celebridad. También percibía el 32 % de las ganancias de cada uno de sus discos, lo que le llevó a amasar un patrimonio estimado de $6 millardos, ostentando el récord Guinness del artista más rico de la historia.
Esto le permitió a Jackson gastar su dinero en toda clase de caprichos, como derechos de canciones y películas que le gustaban. En 1985, Jackson compró los derechos de 250 canciones de The Beatles por un monto de $47,5 millones. Esto le produjo roces con Paul McCartney, hasta entonces su amigo, y quien llevaba años intentando recuperar el legado de su antigua banda.

En 1988 compró un terreno de 11 kilómetros cuadrados a las afueras de Santa Bárbara, California, donde construyó el famoso rancho Neverland, que usaba como hogar. Inaugurado en 1989, contaba con parques de diversiones, zoológico, salas de cine y figuras a escala real de los superhéroes favoritos de Jackson. De hecho, durante los años noventa Jackson intentó comprar la editorial Marvel Cómics, para entonces cercana a la bancarrota.
Se dice que el objetivo del cantante era adquirir los derechos de Spiderman para realizar una película consigo mismo como protagonista. Más adelante se reunió con el jefe de Marvel, Stan Lee, a quien le planteó la idea de producir dicha cinta, aunque el escritor le respondió que no podía ayudarlo, pues él tampoco tenía ese tipo de derechos sobre sus personajes.
Hora final

A partir del año 2000 la carrera de Jackson había entrado en decadencia a pesar del éxito de discos como Dangerous (1991) y HIStory (1995) la década anterior. Esto en parte por las acusaciones sobre presunto abuso sexual infantil que se resolvieron fuera de tribunales, pero que afectaron considerablemente su imagen pública. Entre más juicios por abuso, y disputas con la disquera Sony, Jackson bajó el perfil de su carrera.
En 2006 las autoridades ordenaron el cierre de Neverland por incumplimiento de sus pagos, y Jackson entró en un proceso legal para evitar que el rancho fuera embargado y subastado. Eso no evitó su venta en 2008, pues el músico afirmó que “ya no lo sentía su hogar”. Quizás en un intento por hacer borrón y cuenta nueva en su vida, el 5 de marzo de 2009 Jackson anunció en Londres la gira This Is It. Sería su gran regreso a los escenarios en siete años, con canciones inéditas que habrían camino a un nuevo disco. Pero nada de eso logró completarse.

La demanda física de los ensayos comprometió la salud de Jackson, quien se volvió dependiente de los analgésicos y sedantes para controlar su insomnio. La noche del 24 de marzo de 2009 el médico de la gira, Conrad Murray, le suministró varios sedantes, pero Jackson seguía sin dormir. Ya a las 10:40 am del 25 de junio, probó con una combinación de Benzodiazepina (droga para la ansiedad y el insomnio) y Propofol (un fuerte anestésico).
La intoxicación por ambas sustancias le provocó a Jackson un paro cardiorrespiratorio. Murray intentó reanimarlo mientras llegaban los servicios de emergencia, pero no contaba con los equipos ni medicamentos necesarios para contrarrestar la sobredosis. Al mediodía fue llevado al Ronald Reagan UCLA Medical Center de Los Ángeles, donde fue declarado muerto. Murray debió enfrentar un juicio por homicidio involuntario y mala praxis del cual fue declarado culpable, cumpliendo cuatro años en prisión.
Infinito

El funeral de Jackson se realizó el 7 de julio de 2009, con una ceremonia privada para la familia en el Forest Lawn Memorial Park’s Hall of Liberty en Hollywood Hills, y un acto público en el Staples Center de Los Ángeles. Este último es considerado uno de los funerales más grandes de la historia moderna, con más de 70 mil asistentes, superando a los de Elvis Presley y la princesa Diana. También fue visto por aproximadamente 2.500 millones de personas por televisión.
Tras su muerte, fue el artista más vendido del 2009 con 35 millones de discos vendidos, incluyendo This Is It, que reunía las canciones inéditas que pensaba cantar en su gira, así como el estreno de un documental del mismo nombre. En 2010 se lanzó Michael, con canciones compuestas por el artista entre 2001 y 2007; y en 2014 salió Xcape segundo disco póstumo con más canciones inéditas.
Al momento de su muerte, el patrimonio de Jackson estaba reducido a $1 millardo, pero luego sus ventas se incrementaron en un 150 %, siendo catalogado por la revista Forbes como la celebridad que más dinero ha generado póstumamente, título que ha mantenido por 11 años consecutivos. En actualidad, su canal oficial de Spotify supera los 41,2 oyentes mensuales, mientras que canciones como “Billie Jean” y “Beat it” acumulan 1,7 y 1,1 millardos de reproducciones respectivamente.
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