Teoscar Hernández, el poderoso jardinero dominicano de Los Angeles Dodgers, se coronó campeón del Home Run Derby 2024 de las Grandes Ligas, en una noche donde los bateadores quisqueyanos brillaron con luz propia.
Hernández derrotó a Bobby Witt Jr. de los Kansas City Royals en una emocionante final, conectando 14 jonrones frente a las 38,578 personas que abarrotaron el Globe Life Field de Arlington, Texas.
El triunfo de Hernández marca un hito histórico para la organización de los Dodgers, ya que se convierte en el primer jugador del equipo en ganar el Derby de Jonrones. Además, con 31 años y 274 días, Hernández se posiciona como el campeón de mayor edad desde su compatriota David Ortiz en 2010.

Los otros dominicanos que ganaron el popular Derby de Jonrones del Juego de Estrellas son Sammy Sosa (2000), Miguel Tejada (2004), Vladimir Guerrero padre (2007), Ortiz (2010), Robinson Canó (2011), Juan Soto (2022) y Vladimir Guerrero Jr (2023).
Los Guerrero forman la única pareja de padre-hijo con el título del Derby.En la primera ronda, Bohm y Ramírez batearon 21 cuadrangulares cada uno para avanzar de líderes a semifinales, junto a Witt Jr., con 20, y Hernández, con 19.El gran favorito y dos veces campeón, Pete Alonso, de los New York Mets, conectó 12 vuelacercas y quedó eliminado cuando aún quedaban tres participantes por agotar sus turnos.
El dominicano Marcell Ozuna, de los Atlanta Braves, bateó el jonrón más largo de la noche (473 pies), pero quedó eliminado al totalizar 16.
También se quedaron cortos en la primera ronda, el jardinero cubano Adolis García, de los Texas Rangers, con 18, y el torpedero Gunnar Henderson, de los Baltimore Orioles, con 11.
De acuerdo a las apuestas iniciales en ESPN BET, tres de los primeros cuatro favoritos rodaron en la apertura: Alonso, Henderson y Ozuna.
El festival de cuadrangulares se realizó con el techo del Globe Life Field cerrado debido al intenso calor de estos días en Texas.
Desde que el parque fue inaugurado, en el 2020, ha sido más favorable para los jonrones con el techo abierto. En la casa de los Rangers, la bola viaja un promedio de seis pies más (de 319 a 325.7) con el techo abierto.
Fuente: ESPN