Punta Cana, prov. La Altagracia.- Aunque últimamente se han hecho famosos los delictos cibernéticos, la renta de inmuebles vacacionales no se salva de ellos y cada día estos »inteligentes» antisociales idean nuevos métodos para atraer a sus presas y estafar grandes sumas de dinero.
Tal es el caso de una turista colombiana que visitaría Punta Cana y fue estafada con US$ 2,366.40 a través de la plataforma Booking.com.
Pero, ¿cómo ocurre esto?
El estafador se inscribe en la plataforma y publica un apartamento ficticio, posteriormente le pide al cliente que realice el pago y es allí donde colocan su trampa. El estafador utiliza su psicología para convencer al usuario de efectuar el pago lo más antes posible debido a la demanda del inmueble, por lo que solicita hacerlo por fuera de la plataforma para que sea más rápido.

El cliente, confiado en la seguridad de la plataforma, accede y luego no contestan.
Al investigar, se trata de apartamentos ficticios que descargan de internet u otras plataformas inmobiliarias. En la web aparecen con una dirección y en la falsa confirmación registra otra.
Aunque Booking no es culpable del acaecimiento, sí de inmediato investiga y elimina al estafador de su cartera de servicios desde que se da cuenta de la situación.
Tras una inteligencia hecha por Bávaro Digital, se pudo constatar que este tipo de delitos lo realizan personas desde las diferentes cárceles del país, haciendo creer a los interesados que tienen apartamentos y los mismos no existen.
En el caso de la colombiana, la misma realizó el depósito vía Western Union a Magdalena Muñoz Martes a la cuenta Banreservas No. 9604534764
Este medio está colaborando con la afectada para dar con la persona que recibió el pago a través del Departamento de Investigación de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología (DICAT) de la Policía Nacional.
No obstante, se hace un llamado a las personas que utilizan plataformas inmobiliarias a realizar sus pagos por las mismas aplicaciones y no hacer depósitos o transferencias fuera de las mismas para así evitar ser estafado.