Así de indignada y violenta reacciona la población cuando atrapan a un supuesto ladrón, la primera reacción es golpearlo para que supuestamente «aprenda la lección».
Esto es porque la ciudadanía entiende que de entregarlo de una vez a la Policía Nacional, no duran ni siquiera dos días presos, ya que la justicia los sueltan con facilidad, y al final vuelven a lo mismo.