Friusa, Bávaro.- Las denuncias de la presencia de niños pedigüeños en el semáforo de Friusa son diarias. Día y noche, menores entre los seis, ocho y 10 años se amontonan en esa intersección a limpiar vidrios y pedir dinero, provocando pena y pánico a los conductores que por allí transitan.
Pero esto no solo se da en el semáforo de Friusa, sino también en el de Coco Loco y Los Manantiales. Muy imposible de que las autoridades no se den cuenta.
Esto viene ocurriendo desde hace largos meses. Las denuncias han llegado hasta el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), pero todavía no ha habido ningún accionar debido a que la institución depende también de otros organismos.

Lo más curioso y preocupante del caso es que estos niños acuden con más frecuencia en la noche que en el día y cada vez son más, aumentando la interrogante de preguntarnos ¿Dónde están sus padres?, pero a su vez cuestionar a Conani por la impronta respuesta a la situación.
El pánico que generan estos niños de poder ser atropellados es la preocupación más grande que infunde a los conductores, así como de sufrir cualquier daño por personas despiadadas.
Se espera que Conani actúe prontamente para controlar este desafío que enfrenta la zona turística.