REDACCIÓN INTERNACIONAL. — Una devastadora riada registrada en la frontera entre Nepal y el Tíbet ha dejado más de 390 personas muertas y alrededor de 1,400 desaparecidas, en una tragedia que expertos vinculan al colapso de un glaciar en una de las regiones más afectadas por el calentamiento global.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que el desastre estuvo relacionado con un derrumbe glaciar y un flujo de detritos, mientras especialistas del Ministerio de Recursos Naturales de China determinaron mediante imágenes satelitales que una enorme masa de hielo se desprendió en territorio nepalí, a una altitud de entre 5,200 y 5,500 metros.
Una avalancha que descendió en minutos
De acuerdo con las evaluaciones preliminares, la masa de hielo arrastró rocas y materiales glaciares, descendiendo a gran velocidad hasta transformarse en un poderoso flujo de lodo y escombros.
El fenómeno habría recorrido aproximadamente 20 kilómetros en apenas siete minutos, alcanzando el puerto fronterizo de Gyirong y provocando una crecida violenta que destruyó estaciones de monitoreo hidrológico y puso en peligro instalaciones hidroeléctricas.
Científicos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) señalaron que la avalancha habría caído sobre el Lhende Khola, afluente del río Bhote Koshi, desencadenando el repentino aumento del caudal.
El Himalaya se calienta rápidamente
La tragedia vuelve a poner bajo atención los efectos del aumento de las temperaturas en el Himalaya, donde el retroceso de los glaciares está modificando las condiciones de la nieve, el permafrost y la estabilidad de las laderas.
Según datos científicos citados por Agencia EFE, los glaciares del Himalaya se derritieron un 65 % más rápido entre 2011 y 2020 que durante la década anterior.
Además, estudios advierten que la meseta tibetana podría perder más de la mitad de su masa glaciar para finales de este siglo, mientras aumenta el peligro de avalanchas, deslizamientos e inundaciones repentinas.
El ICIMOD ha identificado alrededor de 200 lagos glaciares considerados potencialmente peligrosos en la región. A escala mundial, se estima que 15 millones de personas viven expuestas al riesgo de inundaciones repentinas asociadas a lagos glaciares, aproximadamente la mitad de ellas en países del Himalaya.
Expertos advierten que, mientras continúe aumentando la temperatura global, los entornos de alta montaña podrían volverse cada vez más inestables, elevando el riesgo para comunidades, infraestructuras y poblaciones asentadas aguas abajo.









