Santo Domingo. El dólar estadounidense volvió a retroceder en el mercado cambiario dominicano y este martes fue fijado para la venta en RD$60.30, mientras que la tasa de compra se ubicó en RD$59.86, de acuerdo con el Banco Central de la República Dominicana (BCRD). El día anterior, la venta había cerrado en RD$61.3536, por lo que la moneda estadounidense registró una caída de alrededor de RD$1.05 en apenas una jornada.
La baja del dólar representa, en términos prácticos, una apreciación del peso dominicano frente a la divisa estadounidense. Y aunque el reporte diario del Banco Central no atribuye una causa puntual a este movimiento, el descenso coincide con un contexto de mayor flujo de divisas hacia la economía dominicana, impulsado por remesas, turismo y un entorno macroeconómico que se mantiene relativamente estable.
Uno de los factores que ayuda a explicar este comportamiento es el ingreso constante de dólares por concepto de remesas. El Banco Central informó que entre enero y febrero de 2026 la República Dominicana recibió US$1,870.4 millones en remesas, lo que representó un incremento interanual de 1.0 %. Ese flujo, aunque moderado en crecimiento, sigue siendo un soporte clave para la oferta de dólares en el país.
A eso se suma el peso del turismo, que continúa rompiendo récords. En enero de 2026, el país recibió 1,219,606 visitantes, mientras que en febrero llegaron 1,184,902, cifras que reflejan aumentos interanuales de 5.5 % y 13.1 %, respectivamente, según datos oficiales divulgados por el Ministerio de Turismo y el Banco Central. Más visitantes significa más consumo en dólares, más actividad económica y más oxígeno para el mercado cambiario.
Otro elemento importante es el comportamiento de los precios. El BCRD reportó que la inflación interanual en febrero de 2026 fue de 4.67 %, dentro del rango meta oficial de 4.0 % ± 1.0 %, mientras la inflación mensual fue apenas de 0.03 %. En buen dominicano: por ahora, los precios no están corriendo como caballo desbocado, y eso ayuda a sostener la confianza en la moneda local.
En el plano monetario, el Banco Central también informó recientemente que mantuvo su tasa de política monetaria en 5.25 %, en un contexto donde las tasas activas promedio han bajado de 15.7 % en febrero de 2025 a 13.5 % en febrero de 2026. Ese equilibrio entre estabilidad de precios, liquidez y tasas de interés contribuye a que el mercado cambiario no entre en sobresaltos mayores.
Además, la economía dominicana arrancó el año con crecimiento. El Banco Central reportó que en enero de 2026 la actividad económica registró una expansión interanual de 3.5 %, una señal de que, pese a las presiones externas, el aparato productivo sigue mostrando resiliencia.
¿Qué significa esta baja del dólar?
Para importadores, empresas con pagos en moneda extranjera y consumidores que dependen de productos importados, una caída del dólar puede representar un alivio en costos. Sin embargo, en la calle la película no siempre cambia de inmediato: cuando el dólar sube, muchos precios brincan en un segundo; cuando baja, algunos comercios se hacen los sordos. La teoría económica va a pie, pero el mercado a veces anda en motor sin frenos.
De mantenerse esta tendencia, el peso dominicano podría seguir mostrando firmeza en el corto plazo, sobre todo si continúan entrando divisas por turismo, remesas e inversión. No obstante, el comportamiento del tipo de cambio seguirá dependiendo también del contexto internacional, de la demanda interna de dólares y de la evolución de los mercados globales.
En síntesis: el retroceso del dólar a RD$60.30 para la venta no parece un hecho aislado, sino parte de un escenario donde la economía dominicana continúa recibiendo apoyo de sus principales fuentes de divisas. Por ahora, el peso respira. Y cuando el peso respira, el bolsillo al menos deja de toser un poco.





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