Higüey, La Altagracia.- Joshua Riibe, la última persona que estuvo con Sudiksha Konanki antes de su misteriosa desaparición, relató hoy detalles conmovedores durante un receso en el tribunal de La Altagracia. Según su declaración, los padres de la joven, en un acto de profundo dolor y gratitud, lo abrazaron, le dieron las gracias y lloraron juntos al reconocer sus esfuerzos por rescatar a Sudiksha en medio de las embravecidas olas.
“Ellos me agradecieron, me abrazaron y lloraron conmigo, porque hice todo lo posible por ayudarla”, afirmó Riibe, quien se muestra angustiado y deseoso de reencontrarse con su familia. “Solo quiero estar con mi familia, verlos, abrazarlos”, expresó, dejando entrever la desesperación de un hombre que anhela la cercanía de sus seres queridos en medio de la incertidumbre.
El testigo también denunció la constante presencia de las autoridades en su día a día desde el inicio de la investigación. “Entiendo que hay una investigación, pero no me dejan irme. Desde el domingo, he estado siendo acompañado a todas partes por autoridades que me investigan por el caso”, señaló, resaltando la presión y el control a los que ha sido sometido.
Riibe detalló además que su libertad se ve limitada incluso en momentos cotidianos: “Me ha pasado varias veces después de interrogatorios o entrevistas, ellos me acompañan a comer; cuando he bajado a la playa, he estado acompañado de muchas personas de la investigación: fiscales y la procuradora”.

La situación, que ha generado una gran conmoción en la comunidad, añade una nueva dimensión a la investigación en torno a la desaparición de Sadiksha Konanki. Las declaraciones de Joshua Riibe plantean interrogantes sobre el manejo del caso y el trato a los testigos, mientras las autoridades continúan con las pesquisas en busca de esclarecer lo sucedido.
A medida que avanza la investigación, la sociedad exige respuestas claras y justicia para la joven, en un proceso marcado por el dolor y la incertidumbre. Las autoridades no han emitido nuevos comentarios respecto a las declaraciones de Riibe, mientras el tribunal de La Altagracia continúa con sus diligencias.