PUNTA CANA, LA ALTAGRACIA.– Punta Cana ya no atrae únicamente turistas. En los últimos años, profesionales, emprendedores y trabajadores remotos provenientes de Santo Domingo han comenzado a mirar esta zona como una alternativa para vivir, trabajar e incluso desarrollar nuevos negocios.
Aunque no existe una cifra oficial que determine exactamente cuántos capitaleños se han mudado a Punta Cana, los datos poblacionales reflejan claramente el fuerte crecimiento de la zona. Según el X Censo Nacional de Población y Vivienda, Verón–Punta Cana alcanzó 138,919 habitantes en 2022, mientras que toda La Altagracia llegó a 446,060 residentes.
El salto ha sido considerable. La población de La Altagracia pasó de 273,210 habitantes en 2010 a 446,060 en 2022, con una tasa media de crecimiento anual de 4.18 %, una de las más altas del país. En comparación, el Distrito Nacional registró un crecimiento de apenas 0.54 % anual durante ese mismo período.
Parte del atractivo está en una economía que continúa expandiéndose alrededor del turismo. En julio de 2026, las actividades de hoteles, bares y restaurantes crecieron 5.6 %, mientras los servicios profesionales aumentaron 5.2 %, sectores que abren espacio no solo para trabajadores hoteleros, sino también para abogados, comunicadores, agentes inmobiliarios, consultores, comerciantes y emprendedores.
A eso se suma el auge de la construcción, los proyectos inmobiliarios y los servicios, junto con modalidades de trabajo que permiten a algunos profesionales mantener clientes o empresas en Santo Domingo mientras desarrollan su vida cotidiana desde Punta Cana.
El fenómeno plantea una nueva realidad: Punta Cana está dejando de ser únicamente un destino turístico para convertirse también en un importante centro residencial y económico del país.









