BÁVARO, PUNTA CANA. — Una peligrosa falta de educación vial continúa repitiéndose en las calles de Punta Cana: conductores que aprovechan el paso abierto a las ambulancias para avanzar detrás de ellas y escapar del tránsito.
Esta práctica dificulta el desplazamiento de los vehículos de emergencia, ya que el espacio que debería permanecer despejado rápidamente vuelve a ser ocupado.
Una ambulancia no abre camino para que otros conductores avancen. Lo hace porque alguien necesita atención urgente y cada minuto puede ser determinante.
Ceder el paso, mantener distancia y no utilizar el espacio de la ambulancia es cuestión de conciencia y respeto por la vida.









