SANTO DOMINGO. El juez Franny González, de la Cuarta Sala de la Cámara Penal del Distrito Nacional, decidirá este viernes si acoge o rechaza la solicitud de los abogados de las víctimas para modificar la calificación jurídica contra Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set.
La audiencia está fijada para las 9:00 de la mañana y constituye un punto determinante dentro del proceso por el colapso del techo del establecimiento, tragedia ocurrida el 8 de abril de 2025, que dejó 236 personas fallecidas y más de 180 heridas.
Querellantes piden que se conozca como homicidio voluntario
Los representantes legales de varias víctimas solicitan que los hechos pasen de homicidio, golpes y heridas involuntarias a una acusación por homicidio voluntario con dolo eventual.
Con este planteamiento, los querellantes sostienen que durante el juicio han surgido elementos que permitirían discutir si los imputados conocían los riesgos existentes en la estructura y, aun así, permitieron que continuara operando el establecimiento.
El abogado Plinio Pina explicó que el pedimento no busca que el juez declare ahora la culpabilidad de los hermanos Espaillat, sino que abra la discusión sobre una calificación jurídica diferente a la sostenida hasta el momento.
La defensa rechaza el cambio
La defensa de Antonio y Maribel Espaillat se opone a la modificación solicitada y afirma que no han sido presentados elementos nuevos que justifiquen variar la acusación.
El abogado Ramón Núñez, representante de Maribel Espaillat, argumentó que las pruebas no demuestran que su defendida tuviera intención de provocar el derrumbe. Mientras que Miguel Valerio, abogado de Antonio Espaillat, también rechazó que el empresario actuara con intención de causar la tragedia.
El Ministerio Público mantiene la acusación por homicidio involuntario, basada en una presunta negligencia relacionada con las condiciones de la edificación.
Peritajes, filtraciones y advertencias sobre el techo
Durante las audiencias se han conocido testimonios y peritajes sobre el estado que presentaba la estructura antes del desplome.
El ingeniero Leonardo Reyes Madera, director de ONESVIE, expuso que el techo habría sido diseñado para soportar cerca de 160 libras por metro cuadrado, mientras que la evaluación presentada estimó una carga de aproximadamente 625 libras por metro cuadrado.
El peritaje relacionó esa sobrecarga con la aplicación de varias capas de cemento sobre la estructura.
También declaró Gregory Adames, exempleado y sobreviviente, quien aseguró que las filtraciones comenzaron antes de la pandemia y que comunicó en distintas ocasiones las condiciones del techo a los propietarios.
Según su testimonio, las reparaciones se realizaron con conocimiento y consentimiento de los hermanos Espaillat. Además, el tribunal ha incorporado mensajes de WhatsApp, videos y otros elementos que deberán ser valorados junto al resto de las pruebas.
Un juicio que apenas inicia su etapa probatoria
El juicio comenzó el 28 de agosto de 2026. Hasta ahora, se han celebrado alrededor de ocho audiencias y han declarado 15 de los 84 testigos incluidos en la acusación del Ministerio Público.
Los hermanos Espaillat permanecen en libertad bajo medidas de coerción: una garantía económica de RD$50 millones cada uno, presentación periódica e impedimento de salida del país.
La decisión de este viernes definirá si el juicio continúa bajo la acusación actual o si se abre paso a una discusión penal más grave por una de las tragedias más dolorosas de la historia reciente de República Dominicana.










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