¿Cómo perjudica a Punta Cana la arrabalización de la prostitución callejera?
PUNTA CANA, LA ALTAGRACIA. Los reportes policiales recientes evidencian que la prostitución callejera continúa siendo una situación visible en distintos puntos de Bávaro–Verón–Punta Cana.
Durante uno de los últimos operativos de la Policía de Turismo (POLITUR) fueron detenidas 85 personas, entre ellas 26 mujeres identificadas en el informe como meretrices. En esa misma jornada también fueron depuradas 750 personas, además de vehículos y motocicletas.
Otro balance operativo, correspondiente al período del 2 al 7 de septiembre, reportó la detención de 16 mujeres vinculadas en el informe policial a la prostitución. Mientras que otro reporte de seguridad registró 17 mujeres detenidas, dentro de un total de 39 personas intervenidas.
Estas cifras no determinan responsabilidad penal individual, pero reflejan que la actividad continúa requiriendo atención de las autoridades en un destino turístico que no puede permitir el desorden en sus espacios públicos.
De Iberia a Barrio Nuevo: una situación cada vez más visible
Bávaro Digital ha recibido denuncias y reportes ciudadanos sobre la presencia de mujeres ofreciendo servicios sexuales en el entorno de Iberia y la avenida Estados Unidos, así como en otros puntos de alto movimiento nocturno.
El pasado viernes, un lector captó en video a varias mujeres en Barrio Nuevo que, según la denuncia, se encontraban ofreciendo servicios sexuales en plena calle. La situación reavivó la preocupación de residentes, conductores y comerciantes.
El problema es la ocupación desordenada de la calle
No se trata de estigmatizar a las trabajadoras sexuales. El problema surge cuando la actividad se desarrolla de forma abierta y descontrolada en avenidas, calles, áreas comerciales, residenciales o cercanas a espacios turísticos.
Vehículos detenidos de forma imprudente, conductores reduciendo la velocidad, discusiones, consumo de alcohol y grupos ocupando espacios públicos forman parte del ambiente de desorden que denuncian ciudadanos.
Punta Cana no puede normalizar que sus calles sean utilizadas como puntos de oferta sexual a la vista de familias, trabajadores y visitantes.
Un golpe directo a la imagen turística
Punta Cana vende al mundo una imagen de seguridad, descanso, familia y turismo de calidad. Pero una calle convertida en escenario de prostitución puede dejar en visitantes una percepción completamente distinta: inseguridad, abandono y falta de autoridad.
La arrabalización no afecta solamente la apariencia de una zona. Puede perjudicar a hoteles, restaurantes, comercios, conductores, excursiones y trabajadores que viven de la reputación del destino.
La marca Punta Cana cuesta años construirla; perder credibilidad puede tomar apenas una noche.
Orden, prevención y respeto
La respuesta no debe limitarse a mover el problema de una esquina a otra. Las autoridades tienen que reforzar el patrullaje, vigilar los puntos denunciados e investigar si existen redes de trata, explotación sexual o presencia de menores.
POLITUR, Policía Nacional, Ministerio Público y el Ayuntamiento de Verón–Punta Cana deben trabajar para recuperar los espacios públicos, con firmeza y respeto a la dignidad humana.










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