VERÓN, PUNTA CANA. Salir de casa para ir al trabajo, llevar los niños al colegio o hacer una diligencia se ha convertido en un verdadero reto para miles de residentes de Verón-Punta Cana, donde los tapones forman parte de la rutina diaria.
Aunque no existe una cifra oficial sobre las horas que cada ciudadano pierde en el tráfico, un análisis realizado por Bávaro Digital a partir de recorridos habituales y tiempos de desplazamiento en horas pico permite dimensionar el impacto que tiene la congestión vial en la calidad de vida de quienes viven en esta zona.
Viajes que ahora tardan el doble
En condiciones normales, recorrer la distancia entre el centro de Verón y el Bulevar Turístico del Este puede tomar alrededor de 12 a 15 minutos. Sin embargo, durante las horas pico ese mismo trayecto puede extenderse hasta 30 minutos o más, duplicando el tiempo habitual.
Situaciones similares se registran en puntos como la avenida Barceló, Friusa, Cruce de Verón, Downtown Punta Cana, la carretera Verón-Punta Cana y varios accesos al Bulevar Turístico del Este, especialmente en las primeras horas de la mañana y al finalizar la jornada laboral.
¿Cuántas horas se pierden?
Si un trabajador permanece 30 minutos adicionales en un tapón para ir a su destino y otros 30 minutos para regresar a casa, estaría perdiendo aproximadamente:
- 1 hora diaria
- 5 horas por semana laboral
- 20 horas al mes
- Más de 240 horas al año, equivalentes a 10 días completos dentro de un vehículo.
Para muchos residentes, esa cifra incluso puede ser mayor cuando ocurren accidentes, lluvias o averías que paralizan las principales vías.
Tiempo que deja de compartirse con la familia
Más allá del combustible y el estrés, el mayor costo es el tiempo.
Una hora diaria atrapado en el tránsito significa menos tiempo para compartir con los hijos, descansar, hacer ejercicio o simplemente llegar temprano al hogar.
También representa mayores gastos para empresas, transportistas, taxistas, empleados hoteleros y comerciantes, cuya productividad depende de la movilidad.
Una zona que sigue creciendo
El crecimiento poblacional, turístico y comercial de Verón-Punta Cana ha incrementado considerablemente la cantidad de vehículos que circulan cada día. Estudios técnicos realizados por las autoridades reconocen que el aumento del parque vehicular y la expansión urbana han elevado la presión sobre las vías existentes, motivo por el cual se desarrollan diagnósticos y proyectos para reorganizar el tránsito.
Asimismo, el INTRANT ha ejecutado mejoras semafóricas en varias intersecciones estratégicas y continúan desarrollándose obras viales para aliviar la congestión, aunque residentes consideran que todavía queda mucho por hacer.
El reto de la movilidad
Mientras Verón-Punta Cana continúa consolidándose como uno de los principales polos económicos y turísticos del país, el tránsito se mantiene como uno de sus mayores desafíos.
Para miles de ciudadanos, cada minuto perdido en un tapón no solo representa un retraso, sino también horas de vida que podrían dedicarse a la familia, al descanso o a actividades productivas.










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