Bangkok.– El Pacífico Noroccidental podría enfrentar durante 2026 una de sus temporadas de tifones más intensas de las últimas décadas, impulsada por las condiciones asociadas al fenómeno climático El Niño, según un nuevo análisis de la firma británica Eurotempest.
Las proyecciones advierten que la actividad ciclónica podría situarse aproximadamente 60 % por encima del promedio registrado entre 1991 y 2020, elevando especialmente el riesgo para países como China y Filipinas, además de otras zonas del continente asiático expuestas al paso de ciclones tropicales.
El pronóstico se mantiene hasta el próximo 30 de noviembre y fue elaborado utilizando información meteorológica recopilada hasta finales de junio.
Una temporada que ya muestra señales preocupantes
Los primeros meses de actividad ciclónica han comenzado a mostrar indicadores de una temporada fuera de lo habitual.
De acuerdo con el análisis, el índice de Energía Ciclónica Acumulada (ACE), utilizado para medir la intensidad general de una temporada, se encuentra actualmente entre los niveles más elevados observados durante las últimas seis décadas.
El registro de 2026 se ubica como el séptimo más alto de los últimos 60 años para este punto de la temporada.
Otro dato que preocupa a los especialistas es que tres tifones alcanzaron la categoría 5 antes del 1 de agosto, una señal de la enorme cantidad de energía disponible para alimentar estos fenómenos.
China y Filipinas ya sufren los efectos
La actividad reciente ha dejado importantes consecuencias humanas y materiales en diferentes puntos de Asia.
En China, el tifón Dolphin provocó intensas precipitaciones en regiones del centro y norte del país, obligando a evacuar a más de 1.6 millones de personas.
Mientras tanto, en Filipinas, los ciclones tropicales Luis y Maymay desencadenaron graves inundaciones en el norte del archipiélago.
Los fenómenos dejaron al menos 19 personas fallecidas y aproximadamente 2.2 millones de afectados, evidenciando el nivel de vulnerabilidad existente frente a una temporada que todavía tiene varios meses por delante.
El Niño podría alimentar tifones más poderosos
Uno de los principales factores detrás de las previsiones es El Niño, fenómeno caracterizado por un calentamiento anormal de determinadas zonas del océano Pacífico.
Las aguas más cálidas pueden proporcionar condiciones favorables para el desarrollo y fortalecimiento de algunos ciclones tropicales.
Con los indicadores disponibles hasta el momento, los especialistas consideran que prácticamente todas las señales apuntan hacia una temporada extremadamente activa en el Pacífico Noroccidental.
Las previsiones sobre El Niño también resultan extraordinarias.
Según estimaciones divulgadas en julio por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe alrededor de un 81 % de probabilidad de que El Niño alcance una intensidad considerada “muy fuerte” entre octubre y diciembre de 2026.
De concretarse ese escenario, el episodio podría situarse entre los más intensos registrados desde que comenzaron las mediciones sistemáticas en 1950.
Además, las proyecciones sitúan en aproximadamente 97 % la posibilidad de que El Niño continúe hasta la primavera de 2027.
Meses de vigilancia para el Pacífico
La combinación entre océanos excepcionalmente cálidos, elevada energía ciclónica y la influencia de un poderoso episodio de El Niño mantiene en alerta a los especialistas.
Con varios meses todavía por delante antes del cierre oficial de la temporada, China, Filipinas y otras naciones del Pacífico Noroccidental deberán permanecer especialmente atentas a la evolución de nuevos sistemas tropicales.
Los indicadores actuales no solo apuntan a una mayor cantidad de actividad ciclónica, sino también a la posibilidad de que algunos de los próximos tifones encuentren condiciones favorables para alcanzar gran intensidad antes de impactar zonas habitadas.










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