Santo Domingo.– El hantavirus volvió al radar público tras recientes alertas internacionales, pero las autoridades sanitarias dominicanas han sido claras: en República Dominicana no hay evidencia de circulación activa ni brotes de hantavirus, por lo que el riesgo para la población general se considera bajo. Aun así, Salud Pública mantiene vigilancia epidemiológica y recomienda reforzar medidas preventivas en zonas rurales o lugares con presencia de roedores.
¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus es un grupo de virus transmitidos principalmente por roedores infectados. La Organización Mundial de la Salud explica que el contagio al ser humano ocurre por contacto con orina, excrementos o saliva contaminada de estos animales, especialmente cuando esas partículas se secan, se mezclan con polvo y son inhaladas. Las mordeduras también pueden transmitirlo, aunque son menos frecuentes.
No todos los ratones transmiten el mismo riesgo
Aquí está el punto clave: no cualquier ratón doméstico es el gran transmisor del hantavirus pulmonar. Los reservorios más asociados a casos graves en América son roedores silvestres específicos.
En Norteamérica, el principal portador relacionado con el síndrome pulmonar por hantavirus es el ratón ciervo (Peromyscus maniculatus). También se han identificado otros roedores como el ratón de patas blancas, la rata arrocera y la rata algodonera como especies vinculadas a hantavirus en distintas zonas.
En Sudamérica, especialmente en Argentina y Chile, una de las especies más vigiladas es el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), relacionado con el virus Andes, una variante importante porque puede tener transmisión limitada entre personas en contactos estrechos, algo poco común en otros hantavirus.
¿Y las ratas comunes de República Dominicana?
Las ratas urbanas más conocidas, como la rata de alcantarilla (Rattus norvegicus) y el ratón doméstico (Mus musculus), no son las principales especies asociadas al síndrome pulmonar por hantavirus en América. Eso ayuda a explicar por qué el Caribe insular, incluyendo República Dominicana, no presenta el mismo patrón de riesgo que zonas continentales donde viven los roedores silvestres reservorios.
Ojo: eso no significa que las ratas urbanas sean “angelitos con bigotes”. Pueden transmitir otras enfermedades, como leptospirosis y salmonelosis. Por eso, el control de roedores sigue siendo una medida de salud pública necesaria.
Cómo ocurre el contagio
El mayor riesgo aparece al limpiar lugares cerrados, abandonados o poco ventilados donde hubo presencia de roedores. Barrer en seco, levantar polvo o manipular excrementos sin protección puede facilitar la inhalación de partículas contaminadas. El CDC recomienda evitar el contacto con roedores, controlar su entrada a viviendas y limpiar de forma segura los espacios posiblemente contaminados.
Síntomas de alerta
El hantavirus puede iniciar con síntomas parecidos a una gripe fuerte: fiebre, dolores musculares, cansancio, dolor de cabeza, náuseas o molestias abdominales. En casos graves puede avanzar a dificultad respiratoria y compromiso pulmonar, lo que requiere atención médica urgente. Mayo Clinic señala que, como los tratamientos son limitados, la prevención es la mejor defensa.
Medidas preventivas
Las recomendaciones principales son simples, pero efectivas: ventilar espacios cerrados antes de limpiar, no barrer excrementos secos, usar guantes y mascarilla en lugares con señales de roedores, sellar huecos en viviendas, mantener alimentos bien guardados y eliminar basura o escombros que sirvan de refugio.
República Dominicana bajo vigilancia, pero sin alarma
El Ministerio de Salud Pública dominicano ha indicado que mantiene activa la vigilancia conforme al Reglamento Sanitario Internacional, aunque sin evidencia de brotes en el país. En buen dominicano: hay que prevenir, no entrar en pánico. La diferencia es grande; una cosa salva vidas, la otra solo llena WhatsApp de disparates.










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