MADRID. – La FIFA mantiene estrictas disposiciones para sancionar tanto a los clubes como a los futbolistas que participen en rupturas contractuales fuera de lo establecido por su reglamento, una situación que ha cobrado relevancia tras la controversia surgida entre el Atlético de Madrid, el Barcelona y el delantero argentino Julián Álvarez.
Clubes podrían quedar sin fichar jugadores
La normativa internacional establece que si se demuestra que un club incitó o persuadió a un futbolista para romper su contrato durante el período protegido, la entidad podría recibir una de las sanciones más severas contempladas por la FIFA.
Entre las medidas figura la prohibición de inscribir nuevos jugadores a nivel nacional e internacional durante dos períodos completos y consecutivos de transferencias, una sanción que podría afectar seriamente la planificación deportiva de cualquier institución.
El reglamento también señala que el llamado “período protegido” varía según la edad del jugador al momento de firmar el contrato. En el caso de futbolistas entre 23 y 28 años, dicho período comprende tres temporadas completas o tres años, lo que ocurra primero.
Atlético de Madrid analiza denunciar al Barcelona
La situación surge luego de que el Atlético de Madrid evaluara presentar una denuncia ante la FIFA por presuntos intentos del Barcelona de fichar a Julián Álvarez, quien mantiene un contrato vigente con el conjunto rojiblanco hasta el año 2030.
El delantero argentino, de 26 años, llegó al Atlético procedente del Manchester City y recientemente manifestó que considera que una transferencia podría ser la mejor opción para su futuro profesional.
La FIFA presume responsabilidad del nuevo club
Otro aspecto importante del reglamento indica que si un jugador firma con otro equipo dentro de los 45 días posteriores a la ruptura de su contrato, se presume inicialmente que el nuevo club influyó en esa decisión.
No obstante, la institución señalada tendría la oportunidad de demostrar ante el Tribunal del Fútbol de la FIFA que no participó ni promovió la ruptura contractual.
Jugadores también pueden ser castigados
Las consecuencias no recaen únicamente sobre los clubes. La normativa establece que cualquier futbolista que rompa un contrato durante el período protegido podría enfrentar una suspensión de cuatro meses sin disputar partidos oficiales.
Además, si existen circunstancias agravantes, la sanción puede extenderse hasta seis meses de inactividad competitiva, afectando directamente la carrera profesional del jugador involucrado.
Contratos no pueden romperse durante una competición
La FIFA también deja claro que ningún contrato puede ser rescindido unilateralmente durante una temporada o período de competición, salvo situaciones excepcionales contempladas en la normativa.
Indemnizaciones millonarias por incumplimiento
En los casos donde se determine una ruptura contractual indebida, el club afectado tiene derecho a recibir una indemnización económica por los daños ocasionados.
Para calcular esa compensación se toman en cuenta factores como el valor deportivo del jugador, la pérdida de una posible transferencia, los costos de reemplazo y cualquier otro perjuicio generado por el incumplimiento del acuerdo.










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