REPÚBLICA DOMINICANA. El país mantiene una de las cifras de desempleo más bajas de los últimos años, con una tasa de 5.0% durante el primer trimestre de 2026. Sin embargo, detrás de ese dato hay una realidad más compleja: crecen los puestos de trabajo, pero la informalidad sigue superando la mitad del empleo y muchas empresas enfrentan dificultades para contratar el personal que necesitan.
La Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) establece que entre enero y marzo había 5,236,178 personas ocupadas, unas 118,631 más que en igual período de 2025. En otras palabras, más dominicanos están trabajando, aunque no necesariamente bajo condiciones formales o con todos los beneficios laborales.
Más empleo formal, pero la informalidad pesa
Los registros de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) también reflejan una mejoría. El promedio de trabajadores cotizantes subió de 2,366,856 en 2025 a 2,442,825 en 2026, un aumento de aproximadamente 76,000 empleos formales.
Aun con ese crecimiento, el gran obstáculo permanece: cerca de 54% de los ocupados se desempeña en el sector informal. Esto incluye empleos sin cotización regular a la seguridad social, sin contrato formal o sin garantías laborales estables.
Por eso, una baja tasa de desempleo no significa automáticamente que todos tengan un trabajo seguro, bien remunerado o con protección social.
Las vacantes existen, pero no hay una cifra nacional exacta
Actualmente, República Dominicana no dispone de una medición oficial permanente que indique cuántas vacantes están abiertas en todas las empresas del país. Los anuncios que aparecen en plataformas digitales ayudan a ver la demanda, pero no permiten calcular una cantidad exacta de puestos disponibles.
Una misma vacante puede publicarse en varias páginas, una empresa puede estar buscando más de una persona bajo un solo anuncio y otras compañías contratan directamente, sin utilizar portales.
A pesar de esa limitación, las señales del mercado son claras. Durante una jornada de RD-Trabaja, realizada en octubre de 2025, 66 empresas presentaron 7,012 vacantes formales. Dos meses después, otra jornada en Santiago reunió 5,750 oportunidades laborales de igual cantidad de empresas.
Las áreas con mayor movimiento suelen incluir ventas, hotelería, restaurantes, transporte, manufactura, construcción, administración, contabilidad, ingeniería, salud, servicio al cliente y call centers.
El problema no es solo la falta de empleo
Un estudio recogido en el Plan Estratégico de INFOTEP detectó 85,117 plazas vacantes en el período analizado. De ese total, 15,422 puestos, equivalentes al 18.1%, no pudieron cubrirse con facilidad.
Las mayores necesidades se concentraron en manufactura, comercio y alojamiento con servicios de comida. El resultado deja una conclusión importante: hay personas buscando empleo al mismo tiempo que hay empresas que no logran encontrar al trabajador adecuado.
Esto puede responder a falta de capacitación, poca experiencia, ubicación distante, dificultades de transporte, salarios que no compensan el costo de vida o procesos de contratación demasiado lentos.
Punta Cana compite por el talento
La situación tiene especial impacto en Punta Cana, Bávaro, Verón y el resto de La Altagracia, donde el crecimiento turístico e inmobiliario exige personal de manera continua.
Hoteles, restaurantes, comercios, empresas de transporte, constructoras y negocios de servicios compiten por camareros, cocineros, técnicos, choferes, personal de mantenimiento, seguridad, vendedores, administrativos y especialistas en atención al cliente.
El desafío ya no se limita a abrir más puestos. Para el sector privado, será cada vez más importante ofrecer salarios competitivos, beneficios, capacitación y condiciones laborales atractivas. Publicar una vacante ya no basta; ahora hay que convencer al buen candidato de quedarse.










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