Santo Domingo.– El geólogo Osiris de León advirtió que las zonas del Gran Santo Domingo construidas sobre terrenos arcillosos podrían experimentar una mayor amplificación de las ondas sísmicas durante un terremoto de gran magnitud.
El especialista consideró necesario realizar evaluaciones preventivas en hospitales, elevados, edificios y otras infraestructuras sensibles, con el propósito de determinar su capacidad de respuesta frente a un movimiento telúrico fuerte.
Suelos blandos pueden aumentar el impacto
De León explicó que la destrucción causada por un terremoto no depende exclusivamente de su magnitud. También influyen factores como la profundidad de la ruptura, el tipo de suelo, el diseño arquitectónico y la calidad de los materiales utilizados en las construcciones.
Los terrenos arcillosos o blandos pueden amplificar las ondas sísmicas, provocando que las edificaciones ubicadas sobre ellos experimenten movimientos más intensos que aquellas levantadas sobre suelos firmes.
Terremotos recientes no significan una actividad anormal
El geólogo también se refirió a la preocupación generada por varios terremotos fuertes registrados durante junio, julio y agosto en países como Venezuela, México, Japón, Colombia, Indonesia, España y Guatemala.
Aclaró que esta concentración de movimientos sísmicos en aproximadamente 60 días no significa necesariamente que el planeta atraviese una actividad fuera de lo normal.
Según explicó, cada año se producen en promedio alrededor de 140 terremotos de magnitud superior a 6, aunque generalmente ocurren de manera más distribuida a lo largo del calendario.
“Realmente es una aleatoriedad, no es algo particular”, sostuvo De León.
Magnitud no es el único factor de riesgo
Al analizar algunos de los terremotos recientes, el especialista señaló que los eventos registrados en Venezuela y Colombia presentan características particulares porque ambos territorios forman parte del denominado bloque norandino.
Asimismo, indicó que en el caso venezolano coincidieron varios elementos que aumentaron los daños: la magnitud del terremoto, la presencia de suelos blandos, determinados modelos arquitectónicos y el uso de materiales de menor resistencia.
La advertencia de Osiris de León pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer la prevención sísmica, supervisar las construcciones y evaluar las infraestructuras esenciales del Gran Santo Domingo antes de que ocurra una emergencia.










Leave a comment