HIGÜEY, LA ALTAGRACIA.– El geólogo e hidrogeólogo Osiris de León advirtió que el acuífero regional costero de La Altagracia ya no resiste una mayor sobreexplotación, por lo que planteó como solución urgente la construcción de las represas de los ríos Chavón y Maimón.
Durante una conferencia impartida en el Museo de La Altagracia, De León sostuvo que el problema del agua debe enfrentarse de inmediato en Higüey, Punta Cana, Bávaro, Verón y Cap Cana, ante el crecimiento acelerado de la población, la actividad turística y los efectos cada vez más severos del cambio climático.
El especialista explicó que las sequías son más largas y fuertes, mientras la demanda de agua continúa aumentando en el principal destino turístico del Caribe.
“El acuífero regional costero ya no resiste más sobreexplotación”, alertó De León, al señalar la necesidad de cerrar algunos de los pozos con mayores volúmenes de extracción y frenar la expansión de nuevas perforaciones.
De acuerdo con su planteamiento, la construcción de la presa del río Chavón permitiría garantizar el suministro de agua potable para Higüey, La Romana, Bayahíbe y Yuma, reduciendo la presión sobre las fuentes subterráneas de la zona Este.
Mientras que la represa del río Maimón tendría una doble función: abastecer de agua a Higüey, Bávaro, Uvero Alto y La Vacama, además de contribuir a mitigar las inundaciones que afectan áreas cercanas a La Vacama cuando las arenas bloquean la salida natural del río hacia el mar.
El geólogo explicó que, al elevarse el nivel del agua en esa zona costera, se producen inundaciones que impactan terrenos y limitan el desarrollo turístico. Por ello, considera que una represa en el río Maimón ayudaría a regular esos caudales y aprovechar el agua almacenada para consumo humano.
De León destacó que la presión sobre el acuífero no solo responde al crecimiento urbano, sino también a la expansión de la hotelería. Indicó que el polo turístico cuenta con cerca de 50 mil habitaciones, y que cada una puede requerir aproximadamente un metro cúbico de agua diario, equivalente a unos 50 mil metros cúbicos por día extraídos principalmente desde el subsuelo.
Según explicó, el bombeo excesivo ha provocado procesos de salinización y daños parciales en el acuífero de la caliza arrecifal coralina, una situación que pone en riesgo la disponibilidad futura de agua en el principal destino turístico dominicano.
El experto, quien afirmó haber estudiado desde la década de 1980 los principales acuíferos costeros del país y participado en estudios geológicos y geofísicos de 30 de las 36 represas de República Dominicana, recomendó que las autoridades de La Altagracia sostengan reuniones semanales con el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI).
El objetivo, sostuvo, debe ser acelerar los diseños técnicos, presupuestos y mecanismos de financiamiento de ambas obras.
De León consideró que los proyectos podrían financiarse con los recursos generados por los servicios de agua potable que demanda la hotelería regional.
Para el especialista, la fórmula es clara: prohibir nuevos pozos de extracción y construir las represas Chavón y Maimón.
CRÉDITOS: El País










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