BÁVARO, LA ALTAGRACIA.– Tomar el semáforo de Cabeza de Toro en vía contraria se ha convertido en un problema habitual de educación vial, protagonizado por conductores que buscan adelantarse, evadir la fila o cruzar rápidamente.
Aunque muchas denuncias señalan a vehículos del transporte, no es una conducta exclusiva de ese sector. También algunos conductores particulares realizan esta maniobra, generando desorden y peligro en la intersección.

El riesgo aumenta cuando cambia la luz y quienes tienen el derecho de paso se encuentran con vehículos circulando de frente. Esta práctica puede provocar colisiones, bloquear el tránsito y obligar a otros a reaccionar bruscamente.
La vía contraria no es un carril adicional. Respetar el semáforo, permanecer en el carril correspondiente y esperar el turno son acciones básicas de educación vial.
El llamado es a conducir con prudencia, paciencia y responsabilidad. Ahorrar unos minutos nunca será más importante que proteger una vida.










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