Por: Enrique Loaiza (@enrique.loa)
«La prueba de nuestra fe, es producto de la paciencia». Santiago 1:3
La paciencia nos proporciona el remedio para soportar las injusticias de la vida en este mundo a causa de los transgresores. Y eso es a través de la manifestación del Señor.
Porque, el único objeto de nuestra fe necesita ser sustentado por medio de Cristo y lo que hizo por nosotros en la cruz. Cuando, damos crédito a la paciencia, nos llenamos de esperanza de lo que deseamos que ocurra para Su gloria y Su honra.

Su palabra nos enseña que…»tengamos paciencia hasta la venida del Señor, miren como el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y tardía. Así que, tener paciencia y confirmar sus corazones». Santiago 5:7,8
La paciencia es una virtud que pocas personas les gusta practicar, pues, la sociedad siempre desea las cosas para ya. Ser paciente nos enseña que acercarnos a Dios, para otorgarle confianza mediante nuestras peticiones.
Dios no se complace en la injusticia, sino que aquellos que la ejercen exageradamente, esconde su rostro. Hemos visto, que el juicio injusto del prójimo, es más doloroso que el odio de los incrédulos.
De esa manera entendemos, que nuestra esperanza es en el Señor para separar y vengar toda maldad, esparcida en la sociedad.
Es por eso, que «Bienaventurados a los que perseveran. Han oído de la paciencia de Job y han visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y piadoso». Santiago 5:11
Recordando mis amados, evitar quejarse los unos a los otros, si se encuentra afligido, ore; si se encuentra alegre, cante; si se encuentra enfermo, unjase. Confiese sus faltas, perdone y ame.