BÁVARO/VERÓN–PUNTA CANA. Punta Cana es sinónimo de playas, hoteles, inversiones y aviones que llegan cargados de visitantes. Sin embargo, detrás de esa imagen de destino soñado hay una realidad que cada día preocupa más a quienes viven y trabajan en la zona: el alto costo de tener un techo, comprar comida y movilizarse.
Para muchas familias, empleados hoteleros, comerciantes y jóvenes que buscan independizarse, vivir en Bávaro–Verón–Punta Cana se ha convertido en una carrera contra la renta y la quincena.
Alquilar una vivienda ya cuesta una parte importante del salario
Una revisión de anuncios inmobiliarios publicados recientemente refleja grandes diferencias en los precios, según el sector, el tamaño del apartamento, si está amueblado y los servicios que ofrece el residencial.
En Verón hay estudios anunciados desde RD$19,000 mensuales. Los apartamentos de dos habitaciones aparecen entre RD$22,000 y RD$36,000, una cifra que puede aumentar si incluyen muebles, seguridad privada, piscina o cercanía a las principales vías.
En Bávaro, los precios se mueven con más fuerza. Existen anuncios de apartamentos de una habitación desde RD$20,000, pero también opciones por encima de RD$35,000 mensuales. Un apartamento de dos habitaciones puede rondar los RD$45,000, especialmente dentro de residenciales con áreas comunes y mejor ubicación.
La realidad cambia todavía más en zonas como El Cortecito, Vista Cana y Downtown Punta Cana, donde muchos alquileres se publican en dólares. Allí, una vivienda de una habitación puede costar entre US$500 y US$700 mensuales, equivalente a aproximadamente RD$30,000 a RD$42,000. En sectores de mayor demanda, apartamentos de dos habitaciones pueden alcanzar los US$1,500 mensuales, es decir, cerca de RD$90,000.
Mudarse exige más que pagar el primer mes
El gasto no termina en el precio del alquiler. Para entrar a una vivienda, muchos propietarios solicitan un mes por adelantado y un depósito, mientras otros piden dos depósitos más el primer mes.
Eso significa que una persona que consiga un apartamento de RD$30,000 puede necesitar reunir entre RD$60,000 y RD$90,000 antes de recibir las llaves. Y después vienen los gastos de mudanza, muebles, comida, electricidad, internet y transporte.
Para una familia de ingresos limitados, reunir ese dinero no es sencillo. Por eso, en diferentes sectores de la zona, se ha vuelto común que varias personas compartan una vivienda o que trabajadores opten por residir lejos de sus empleos para conseguir precios más bajos.
El supermercado y el transporte terminan de apretar
El Banco Central reportó que la canasta familiar promedio nacional cerró mayo de 2026 en RD$49,268.36. Aunque este indicador no es exclusivo de Punta Cana, refleja el peso que hoy tienen los alimentos y productos esenciales dentro del presupuesto mensual.
A la renta y al supermercado se agregan los pasajes, el combustible, la luz, el agua, los medicamentos, los gastos escolares y el tiempo invertido en movilizarse desde Verón, Friusa, Bávaro o sectores más distantes hacia los hoteles y centros comerciales.
En una zona turística donde las distancias son largas y las horas de entrada y salida generan congestión, llegar al trabajo también cuesta dinero y energía.
El reto de crecer sin olvidar a quienes sostienen el destino
Punta Cana continúa creciendo a toda velocidad. El Aeropuerto Internacional de Punta Cana cerró 2025 con más de 11 millones de movimientos de pasajeros, una señal clara de la dimensión que ha alcanzado este destino.
Pero ese crecimiento debe sentirse también en la calidad de vida de sus residentes. La zona necesita más viviendas asequibles, transporte público eficiente, agua potable, planificación urbana y salarios que permitan a las familias vivir con estabilidad.
Punta Cana no puede ser solamente un lugar bonito para visitar. Debe ser también una comunidad donde quienes trabajan todos los días para mover la economía puedan criar a sus hijos, pagar su renta y vivir con tranquilidad.










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