La aerolínea turca Pegasus Airlines canceló este miércoles 12 vuelos entre Turquía y Rusia, luego de las advertencias del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sobre el creciente riesgo que representan los drones para las operaciones aéreas dentro del territorio ruso.
De acuerdo con informaciones difundidas por medios rusos, seis de los vuelos suspendidos tenían como destino Moscú y otros seis partían desde la capital rusa, específicamente desde el aeropuerto internacional de Vnúkovo.
A los pasajeros afectados se les ofreció la posibilidad de cambiar sus boletos o solicitar el reembolso del dinero.
La medida se produjo después de que Zelenski advirtiera a las compañías internacionales que todavía utilizan aeropuertos y rutas dentro de Rusia sobre un incremento de la actividad de drones en el espacio aéreo ruso.
El mandatario ucraniano sostuvo que Ucrania no tiene intención de atacar aeronaves civiles, pero señaló que la presencia de drones será un factor que las compañías deberán tomar en consideración al planificar sus operaciones.
“Un cielo infestado de drones no es un lugar para la aviación civil”, manifestó Zelenski.
Hasta el momento, la suspensión de Pegasus no se ha convertido en una cancelación generalizada de vuelos internacionales hacia Rusia. Medios rusos reportaron que Vnúkovo recibió este miércoles al menos 16 aeronaves procedentes de Turquía operadas por otras compañías.
Ante las advertencias ucranianas, el ministro ruso de Transporte, Andréi Nikitin, afirmó que su cartera mantiene coordinación con el Ministerio de Defensa de Rusia para prevenir amenazas que puedan afectar las comunicaciones aéreas.
Putin responde a Zelenski
El presidente ruso, Vladímir Putin, reaccionó con dureza y calificó las declaraciones de Zelenski como una “apelación al terrorismo de Estado”, advirtiendo que Rusia responderá en caso de que ocurra una tragedia relacionada con la aviación.
En medio del nuevo intercambio de advertencias, China llamó a las partes a mantener la calma y la contención, reiterando su posición de que el diálogo y la negociación constituyen la vía para buscar una salida al conflicto.
Las cancelaciones vuelven a colocar bajo atención internacional la seguridad de la aviación civil en el espacio aéreo ruso, en momentos en que los ataques y operaciones con drones han adquirido un peso cada vez mayor dentro de la guerra entre Rusia y Ucrania.









