Ciudad de Guatemala. Las autoridades de Guatemala ordenaron la evacuación preventiva de al menos dos aldeas tras el incremento de la actividad del volcán de Fuego, uno de los más activos de Centroamérica.
Las comunidades de El Porvenir y Las Lajitas, ubicadas en las faldas del volcán, fueron desalojadas luego de que las erupciones aumentaran en intensidad y cambiaran la dirección del material volcánico, elevando el nivel de riesgo para sus habitantes.
Columnas de ceniza alcanzan los 6,000 metros
De acuerdo con el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), las explosiones se han intensificado desde el 2 de agosto, generando columnas de gas y ceniza de hasta 6,000 metros de altura sobre el nivel del mar.
Además, los flujos piroclásticos continúan descendiendo por distintas barrancas del volcán, mientras que la ceniza ya se ha dispersado hasta 130 kilómetros hacia el oeste del país.
Evacuaciones preventivas y monitoreo constante
Los traslados fueron realizados en autobuses hacia refugios temporales. Sin embargo, algunos residentes decidieron permanecer en sus viviendas por temor a perder sus pertenencias.
“Hemos evacuado con buses para hacer estos traslados. Hay personas que no quieren ser evacuadas aún por temor a perder sus pertenencias”, explicó Édwin de León, integrante de los Bomberos Voluntarios de Antigua Guatemala.
Aunque las autoridades no han confirmado una cifra oficial, se estima que menos de un centenar de personas ha sido evacuado hasta el momento.
Esperan que la actividad disminuya en las próximas horas
El Insivumeh informó que, si la evolución del fenómeno continúa según lo previsto, la intensidad de las erupciones podría disminuir entre las próximas 24 y 72 horas, aunque el monitoreo permanece activo.
Un volcán con un historial devastador
El volcán de Fuego, situado entre los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango, a unos 50 kilómetros al sur de Ciudad de Guatemala, es considerado uno de los volcanes más activos del país.
Su erupción más reciente de gran magnitud ocurrió el 9 de marzo de 2025, mientras que la tragedia más recordada se registró el 3 de junio de 2018, cuando una violenta erupción dejó 202 personas fallecidas, 229 desaparecidas y cuantiosas pérdidas materiales.
Una de las evacuadas, Zolaida Acajabón, de 78 años, aseguró que abandonó su vivienda “para evitar tragedias”. Aunque considera que el volcán “está más calmado” que en 2018, reconoció que el temor entre la población sigue presente.










Leave a comment