FLORIDA, EE.UU. — La empresa aeroespacial Blue Origin, fundada por el multimillonario Jeff Bezos, sufrió un fuerte revés luego de que uno de sus cohetes New Glenn explotara durante una prueba realizada en una plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral.
El incidente ocurrió la noche del jueves mientras se desarrollaba una prueba de encendido estático, conocida como “hot fire test”, un procedimiento clave antes de futuros lanzamientos espaciales.
La explosión ocurrió durante una prueba previa al despegue
Según confirmó la propia compañía, durante la maniobra se registró una “anomalía” que terminó provocando la explosión del cohete.
A pesar de la magnitud del incidente, Blue Origin aseguró que todo el personal fue evacuado a tiempo y que no se reportaron personas heridas.
Nuevo golpe para la empresa de Jeff Bezos
El cohete New Glenn estaba destinado a participar en futuras misiones orbitales, incluyendo el despliegue de satélites vinculados al proyecto de internet espacial de Amazon, iniciativa con la que Bezos busca competir directamente con Starlink, la red desarrollada por SpaceX, propiedad de Elon Musk.
La situación representa un nuevo obstáculo para Blue Origin en medio de la intensa competencia dentro de la industria espacial privada.
El programa ya había presentado fallas recientes
El incidente ocurre semanas después de otro problema relacionado con un lanzamiento comercial del mismo modelo de cohete.
En aquella ocasión, una falla en uno de los motores provocó que un satélite terminara en una órbita incorrecta, situación que llevó a una investigación por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA).
Blue Origin busca competir con SpaceX
La empresa lleva casi una década desarrollando el proyecto New Glenn con el objetivo de competir en el mercado de lanzamientos pesados, actualmente dominado por SpaceX y sus vehículos Falcon y Starship.
Hasta el momento, Blue Origin no ha informado cuándo retomará las pruebas tras la explosión ocurrida en Florida.










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